Sindicar RSS

Categoría: Artículos



Muchos de vosotros conocéis personas que, ya sea en deportes para discapacitados, o en el simple día a día, son un ejemplo a seguir de su esfuerzo constante por superar las barreras que les impone tanto su enfermedad como la sociedad. Todas estas personas merecen un reconocimiento especial por no rendirse nunca y afrontar la vida como un regalo, y como aporte personal, me gustaría hablaros de un chico al que su enfermedad no le impide jugar a los videojuegos.

Seung Hyeon “Space” Park, jugador de WarCraft III del equipo fnatic, sufre una atrofia muscular, una enfermedad degenerativa que poco a poco va convirtiendo su cuerpo en una masa inerte, sin poder hacer nada para detener el avance de la parálisis muscular. El jóven surcoreano, es un ejemplo de superación ya que a pesar de todo, puede jugar al ordenador perfectamente, y digo perfectamente porque es uno de los mejores jugadores del mundo. Space está feliz por poder competir por Internet contra otros jugadores, está feliz porque tiene unos grandes compañeros en su equipo, y está feliz porque los médicos le dijeron que no pasaría de los 20 años y esta cifra ha quedado muy atrás.

Park sueña con vivir hasta los 30 años, algo que sigue siendo difícil pero no imposible, como la mayoría de las cosas en la vida. Cualquier reto que nos propongamos, por muy complicado que se antoje, se puede superar con esfuerzo y dedicación, dos palabras que Space cumple con creces. Lamentablemente, los padres del chico no son ricos para pagar un tratamiento más efectivo para su hijo, cosas del capitalismo actual.

El periódico local de Daegu y norte del estado de Kyung Sang ha publicado un artículo de dos páginas sobre esta gran persona, que aunque esté en coreano y no tengamos transcripción del mismo, si tenemos una captura de las páginas, las cuales podéis ver en las imágenes que hay al final de este artículo.

Me gustaría terminar dando mi enhorabuena a Space y a todas las personas que no se dan por vencidas y consiguen llevar una vida totalmente normal. Por todos ellos, chapó.